Corrupción Política y Acceso a la Información en Chile:
EL PÚBLICO:
ENTRE LA INCERTIDUMBRE Y LA MANIPULACIÓN

Juan Jorge Faundes M.
Periodista, académico de la Escuela de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad de Artes y Ciencias Sociales (ARCIS).

En Chile, el derecho humano y constitucional de la ciudadanía a la información está siendo violado en importante proporción. Ello es así porque los medios periodísticos están supeditados económica y políticamente al Gobierno o a la Oposición y a sus estrategias político-comunicacionales, lo que les impide en alta medida resolver la incertidumbre o necesidad informativa ciudadana, al emitir una información (previamente seleccionada, jerarquizada y semantizada) funcional a sus intereses. Consecuencia de lo anterior, se puede pronosticar un aumento en la población del escepticismo, frustración, desilusión y desapego respecto de la política y los políticos, y, por ello, un acrecentamiento de la endémica ausencia de participación ciudadana, que tuvo su origen dramático y estructural hace 30 años con el golpe militar del general Augusto Pinochet, y que se ha mantenido durante los doce años de reconstrucción de la democracia.

LA INCERTIDUMBRE CIUDADANA Y LOS MEDIOS

¿Cuánta incertidumbre del público medio de Santiago, resuelven los principales medios de prensa escrita (opositores y gubernamentales) y cuánta dejan sin respuesta, respecto de los sucesos instalados en el presente social de referencia como "corrupción política"? Para resolverlo se estudió el período comprendido entre el lunes 21 de abril y el domingo 4 de mayo de 2003.

Se trabajó con una muestra aleatoria-sistemática de público del centro de Santiago y con una muestra de diarios dominicales. Se preguntó: "¿Qué le interesaría saber de los casos de corrupción en Chile?". Se obtuvo 94 preguntas que al ser categorizadas se redujeron a 29 interrogantes que se agruparon en siete temas: Marco Conceptual (I), Identidad y cantidad de involucrados (II), Real magnitud y alcance de la corrupción (III), Dineros involucrados (IV), Rol de la Justicia (V), Rol de la Derecha (VI) y Rol de los medios de comunicación (VII).

Las 29 preguntas básicas fueron procesadas conforme a la Teoría de la Información, estimándose respecto de cada una el grado de incertidumbre implicado, según el número de alternativas de respuesta que cada una podría esperar. Ello se expresó, a modo de índice, en bits de información necesaria para satisfacerla. El total de las preguntas sumó 54,5 bits de información requerida.

La muestra de diarios dominicales (supuesto que los domingos, por traer resúmenes, reportajes, opiniones, análisis, representan la información de la semana) fue leída en forma exhaustiva. Se buscó identificar cuántas preguntas del conjunto que representa la incertidumbre fueron respondidas.

El Mercurio aportó un total de 24 bits (27 de abril) y 28 bits (4 de mayo), en promedio 26 bits (para 54,5 de incertidumbre). Es decir, resolvió un 48% de incertidumbre. La Tercera aportó 25,2 bits (27 de abril) y 14,2 bits (4 de mayo), un promedio de 19,7 bits, resolvió un 36% de incertidumbre. La Nación aportó 3,9 bits (27 de abril) y 18,3 bits (4 de mayo), promedio de 11 bits, resolvió un 20,4% de incertidumbre.

Si se resta la incertidumbre resuelta a la incertidumbre existente el día 22 de abril, antes de las publicaciones de las dos semanas siguientes, resulta el siguiente cuadro (en bits de información):

       

Diario

Incertidumbre

Resuelta

Permanece

El Mercurio (Oposición)

54,5

26

28,5

La Tercera

(Oposición)

54,5

19,7

34,8

La Nación

(Gobierno)

54,5

11

43,5

 

 

En porcentajes, el resultado es el siguiente:

Diario

Incertidumbre

Resuelta

Permanece

El Mercurio (Oposición)

100

48

52

La Tercera

(Oposición)

100

36

64

La Nación (Gobierno)

100

20,4

79,6

 

Ello indica que en el mejor de los casos la prensa escrita resuelve un 48% de la incertidumbre del público respecto a la corrupción política. Pero queda un 52% por resolver. Si se considera que el público no hace una lectura exhaustiva y suele leer no más de un medio, el grado de incertidumbre no resuelta debe necesariamente ser mayor.

También indica que la prensa opositora aporta mayor cantidad de información y resuelve mayor incertidumbre que la prensa gubernamental.

INCERTIDUMBRE VERSUS ESTRATEGIAS COMUNICACIONALES

Como hasta ahora se ha medido la cantidad y no la calidad de la información, queda por resolver de qué manera ha sido resuelta la incertidumbre en relación con su contenido. En parte es posible inferir la calidad de la información si se analizan temáticamente tanto las preguntas del público como las respuestas aportadas por los medios. La frecuencia de las preguntas y de las respuestas mediales puede considerarse indicadora del interés por áreas temáticas específicas. Este, por su parte, revelaría una estrategia subyacente.

El interés del público se concentra (65/94 = 69% de las preguntas) en la real magnitud y alcance de la corrupción incluyendo en este ítem la identidad y cantidad de involucrados y el monto y destino de los dineros, lo que totaliza 26,43 bits el total de 54,5 de incertidumbre (48,5% de la incertidumbre total). A esto, los medios dan respuesta en el mejor de los casos (La Tercera 27 de abril: 11,22 / 26,43) al 42,5 % de la incertidumbre en este ítem:

BITS de

Merc 2704

Merc 0405

Terc 2704

Ter 0405

Nac 2704

Nac 0405

Información proporcionada

10,22

8,9

11,22

4,58

0

3,32

Incertidumbre

26,43

26,43

26,43

26,43

26,43

26,43

Incertidumbre

restante

16,21

17,53

15,27

21,85

26,43

23,11

Incertidumbre restante (%)

61,3%

66,3%

57,8%

82,7%

100%

87,4%

 

Interesa al público conocer en forma amplia y veraz qué está pasando. Este interés del público por conocer los hechos sin sesgos, se genera en el contexto de un alto grado de escepticismo, frustración y desilusión ante la política, y ante la capacidad informadora de la prensa, lo que se evidencia en el 26,4% de la muestra que se negó a expresar su incertidumbre porque consideraba que era inútil hacerlo. Hay que añadir que este mismo sentimiento de escepticismo, frustración y desilusión, está latente en 33 de las 94 (35,1%) preguntas formuladas, las que parten del supuesto de que sin duda hay corrupción política generalizada. Ello está indicando que en torno a un 60% del público representado por la muestra (+- 4%) percibe al mundo político como corrupto y a la prensa como tendiendo un velo sobre esta realidad. El interés del público, es que esta creencia le sea confirmada.

Frente a ello, el interés de los medios, particularmente de los opositores, se visualiza si se observan los subtemas en los que se focaliza con mayor frecuencia la información por tipo de medio. El interés mayor de la prensa opositora se concentra en los tópicos "posible corrupción del Presidente y del Gobierno" y en "el papel que está jugando de la Derecha" ante esa situación. Esta vacila entre asegurar la gobernabilidad o provocar el colapso, y mide el impacto costo-beneficio político y económico de uno u otro escenario para su proyecto de ser gobierno el 2006 sin poner en riesgo sus negocios. Tanto la prensa opositora como la oficialista dedican gran parte de su contenido informativo a justificar su propio rol mediático funcional o disfuncional a las dos estrategias en pugna (la del Gobierno y la de la Oposición); a instalar en el debate la conducta del Poder Judicial (Autonomía versus Abuso), y a poner en la agenda una solución negociada a la crisis, convergiendo ambas en que es mejor la negociación que la confrontación.

Subtema

Frecuencia (%)

Tipo de Medio

Rol de los Medios

100

Oposición y Gobierno

Cómo opera la Justicia

83

Oposición y Gobierno

Soluciones posibles

83

Oposición y Gobierno

Causas

66

Oposición y Gobierno

Destino del dinero

66

Oposición y Gobierno

Subtema

Frecuencia (%)

Tipo de Medio

Situación del Presidente

66

Oposición

Papel de la Derecha

66

Oposición

Detalle casos

50

Oposición

Fondo del asunto

50

Oposición

Situación hoy

33

Oposición

Si involucrado Gobierno

33

Oposición

 (La frecuencia corresponde a la cantidad de medios de la muestra (2 El Mercurio + 2 La Tercera +2 La Nación = 6) que abordaron el respectivo subtema: 100 = 6/6; 83 = 5/6; 66 = 4/6; 33 = 2/6)

Esta constatación se explica por la conocida alineación política de la prensa chilena. La opositora (su propiedad está concentrada por grupos económicos de derecha) estaría interesada en el desprestigio del gobierno de Ricardo Lagos, y en restarle apoyo popular para allanar el que se considera seguro triunfo del presidenciable derechista Joaquín Lavín en las elecciones del 2005, pero cuidando que la gobernabilidad no se deteriore en demasía y el sistema económico-político post-dictadura no colapse. La derecha no quiere que Lavín se desgaste en la reconstrucción, sino que parta con un piso estable.

La prensa oficialista estaría interesada en defender y recomponer la imagen pública del gobierno, salvar la gobernabilidad, mediante una agenda de hechos y opiniones más funcional a Lagos que la avalancha informativa acerca de la corrupción. Su discurso es que hay logros del gobierno que mostrar. Lagos y la coalición gobernante no son corruptos, sino que se vieron obligados a buscar métodos alternativos y a-legales para responder a las necesidades sistémicas de competencia y eficiencia económica y política impuestas por el modelo neoliberal heredado y que se vieron obligados a administrar con un estado anticuado (exceso de burocracia, oportunidades para el clientelismo, el amiguismo y el nepotismo, ausencia de financiamiento público para los partidos y campañas políticas, etc.).

Los datos obtenidos verifican que la necesidad de información del público no es correspondiente con la que entregan los medios.

Subtema

Frecuencia en el público

Frecuencia en los medios

Fr

%

Fr

%

Alto interés compartido

 

 

 

 

Fondo del asunto

19/94

20,2

3/6

50

Detalles de casos

10/94

10,6

3/6

50

Causas

9/94

9,6

4/6

66

Regular interés compartido

 

 

 

 

Si involucrado el Gobierno

4/94

4,3

2/6

33

Noción de corrupción

3/94

3,2

2/6

33

Mayor (Púb.) Menor (Med.)

 

 

 

 

Cuántos y quiénes involucrados

7/94

7,4

2/6

33

Uso del dinero por el Gobierno

5/94

5,3

0/6

0

Consecuencias corrupción

3/94

3,2

1/6

16,7

Penas corresponden a los culpables

3/94

3,2

0

0

Menor (Púb.) Mayor (Med.)

 

 

 

 

Situación Presidente

4/94

4,3

4/6

66

Destino del dinero corrupto

3/94

3,2

4/6

66

Cómo opera la justicia

2/94

2,1

5/6

83

Rol de los medios

2/94

2,1

6/6

100

Rol de la derecha

1/94

1,1

4/6

66

(La frecuencia del público corresponde a la cantidad de preguntas originales del público que fueron integradas en una categoría).

Las preguntas que no fueron abordadas por los medios coinciden con las menos frecuentes en el público, lo que indica un bajo interés compartido en esos subtemas.

En el tema Marco Conceptual, relativo a la noción de corrupción, causas, consecuencias, alcances y soluciones, hay un aporte mediático significativo (aunque como ya vimos, interesado) en relación con las causas y las soluciones. Los medios opositores aportan un promedio de 6,4 bits (41% de la información requerida) y el medio oficialista aporta 8,49 (55% de la información requerida) en una de las ediciones observada (4 de mayo) y cero en la del 27 de abril. El que hace un mayor aporte individualmente considerado es El Mercurio (4 de mayo) con 11,1 bits (72,1%) gracias a una entrevista al ministro de Justicia Luis Bates, quien se explaya en datos conceptuales acerca de la corrupción y de sus distinciones con otras figuras irregulares pero no necesariamente corruptas.

Los medios no hacen un aporte que delimite y aclare con exactitud los sucesos, que es lo que el público manifiesta necesitar, sino que dejan un amplio margen a la ambigüedad y a los sobreentendidos, lo que es funcional a sus estrategias político-comunicacionales, sean estas opositoras u oficialistas.

En conclusión, todo lo anterior permite sostener nuestra tesis inicial: en Chile, el derecho humano y constitucional de la ciudadanía a la información está siendo violado por los medios con el impacto señalado al comienzo en acrecentar la ausencia de participación ciudadana.

Habría que agregar que, aparte del interés político que pueda animar a los medios en el hecho de no aportar toda la información que el público requiere, pueden estar gravitando negativamente sobre ellos las enormes dificultades que el acceso a la información entraña. Paradójicamente la legislación de acceso a la información (Artículo 11 bis y 11 ter de la Ley de Probidad Administrativa, 1999) y su Reglamento (2001), imponen el secreto y la reserva a una enorme cantidad de actos administrativos y a los antecedentes y documentos que los sustentan.